Detalle prensa

26-02-2020

Noticia

Grooming: investigamos más de 4 mil casos en 2019

Más de 4.000 investigaciones por delitos asociados a la explotación sexual de menores a través de internet investigó en 2019 la PDI, de ellas, sobre el 10% las desarrolló la Brigada Investigadora del Cibercrimen (Bricib) Metropolitana.


A 19 años de la creación de la primera brigada del país especializada en ciberdelitos, el avance de la tecnología impone desafíos derivados de un creciente número de delitos informáticos y la aparición de nuevos modus operandi que ocurre a la par de la creación de nuevas herramientas de comunicación.

Es así que un balance elaborado por la Bricib, se observa que la PDI recibió en 2019 un total de 1.077 denuncias, e investigó 4.124 casos, bajo las figuras penales de abuso sexual  impropio de mayor de 14 años, abuso sexual impropio en menor de 14 años, adquisición o almacenamiento de material pornográfico infantil, comercialización y/o producción de este último. 

Gráfico 1 

Todos estos delitos pueden presentarse asociados a la conducta conocida como grooming,  que no está tipificada en el código penal, y que permite describir un modus operandi descrito por el comisario Araya como “un abuso sexual que se realiza a través de internet, en el cual un adulto logra ganarse la confianza de un o una menor de edad, mediante la seducción y el engaño, para pedirle en forma gradual, el envío de imágenes donde se encuentren con menos ropa o desnudos”. Para ello usualmente crean cuentas falsas donde simulan tener una edad similar a sus víctimas.

“Estos casos siempre van en alza en la medida que las tecnologías se vuelven de más fácil acceso y masivas. El que algunos niños tengan celulares propios y perfiles en redes sociales, a edades tempranas los expone al riesgo de ser contactados por desconocidos que se hacen pasar por jóvenes o menores de edad”, explica el comisario y psicólogo Mauricio Araya, de la Brigada del Cibercrimen.

Considerando lo anterior es importante que los adultos conozcan y apliquen algunas medidas de seguridad  y, por sobre todo, “que se haga la denuncia, ya que muchas veces nos encontramos con sujetos que han contactado a muchas víctimas, pero sólo una hizo la denuncia”, comenta el experto del Cibercrimen.

Para evitar y detectar estos delitos, la participación de los padres es primordial. Ellos deben dar protección a los niños, niñas y adolescentes al interior de los hogares, que es donde se encuentran más expuestos  a ser contactados por agresores sexual es en línea.
 
Las conexiones de la PDI con Interpol permiten que además, este tipo de delitos transnacionales, que afectan la indemnidad sexual de menores de edad, sean investigados y perseguidos mediante sistemas de alertas y comunicación efectivas entre policías de todo el orbe. Dado que Internet no tiene fronteras, la colaboración internacional es primordial tanto para la identificación de víctimas como de victimarios.